lunes, 5 de octubre de 2015

110. Última boda de la temporada

Acuarela para la mesa nupcial de un rincón especial para ellos.

Mi querida ya,  Fontana di Trevi.

Y de nuevo también Piazza di Spagna.



Sobre estas líneas todos los meseros sin leyenda. Y aquí Piazza Venezia.

Santa María La Mayor ya con la leyenda puesta.

Todos los meseros con la leyenda puesta a tinta china.


Se acabó el verano. El otoño empieza.
Y se acabó también la temporada de bodas veraniegas aunque la última haya sido este fin de semana. ¿Y qué temática habrán elegido los novios? Es una ciudad y empieza por "R". Sí, Roma ha sido otra vez la elegida para adornar las mesas de los invitados, a la vez que indican donde deben sentarse.
Ha sido un juego de trece acuarelas de rincones de esta ciudad que ya conozco sin haber estado allí nunca. Algunos de ellos es la quinta vez al menos que los pinto.
Entre todos los meseros se me encargó también uno especial para la mesa de los novios. Es un rincón de los menos conocidos de Roma, pero muy especial para ellos, y muy difícil de plasmar en una acuarela. Se trata del Arco dei Banchi. Lo resolví jugando con la bonita entrada y el cielo azulísimo que tiene dentro decorando el techo, y lleno de estrellas, las cuales pinté con tinta plateada.
Decir también que con estas acuarelas he probado una tipografía diferente que me gusta mucho desde la boda de las aceitunas. Creo que han quedado muy bien.
Esta boda la he ido realizando a lo largo de muchos meses, ya que la novia ha sido muy previsora. Esto me ha hecho disfrutar muchísimo de mi trabajo, por ello le doy las gracias.

martes, 29 de septiembre de 2015

109. Retratos de Helena y José Manuel

Los dos retratos terminados.
Os presento en esta entrada los retratos de dos niños, hermanos. ¿Qué cuento yo de este trabajo? Pues que en realidad empezó hace como cinco o seis años el proyecto de retrato de Helena, la niña. Por fin este verano entre boda y boda pudimos ponernos manos a la obra.
Lo primero fue la elección de la foto adecuada, acordada con la madre que se implicó en el proceso desde el principio guiándome en cosas concretas que quería reflejar en el retrato.
Se eligió una foto espontánea de Helena, un momento de felicidad mientras miraba un animal en un zoo, que le produjo una expresión dulcísima y feliz que fue captada por la cámara.
Me decidí por los tonos azules y ocres, que son muy suaves y adecuados para los retratos de niños.
Antes de ponerme con el retrato en sí, hice unos bocetos para elegir los tonos, la ropa, el fondo...

Originariamente en el boceto le puse una mano, que se descartó luego.

Se barajó la posibilidad de ponerla con otra ropa. También se descartó.

Este es el boceto que finalmente se eligió para el cuadro final.

Este es un boceto hecho a lápiz y acuarela. Finalmente se hizo todo en acuarela.

Decir que la realización de bocetos fue crucial, ya que a la hora de abordar el retrato grande fue facilísimo modelar la carita después de conocer los pros y los contras de algunas luces, sombras, colores,...


Sobre estas líneas el retrato manchado, sin trabajar todavía los ojos.

El retrato con su boceto.

Detalle

Retrato final.
Inmediatamente después de terminar, me puse a trabajar en el retrato del hermano de Helena. Es un niño muy pequeño, pero con las facciones ya muy definidas. Es muy dulce, rubio, con lo cuál requería un retrato muy suave. Las fotos, al contrario que para el trabajo de Helena, fueron elegidas muy concretamente (José Manuel parece ser que es difícil de fotografiar, a igual que muchos niños de esa edad) ya que disponían de muy pocas. La elegida estaba borrosa, pero cuando hice un boceto, resulta que quedaba muy bien. Creo que precisamente esa poca definición hacía que se pudiese hacer un retrato suave, ya que los rasgos estaban difuminados, y nos quedamos con lo verdaderamente importante. Con una buena combinación de colores, que fueron elegidos "a juego" con el de Helena, finalmente quedó muy bonito.

Boceto para retrato de José Manuel.

Retrato terminado.
 
Retrato en proceso.



sábado, 19 de septiembre de 2015

108. ¿Cuándo está terminada una obra?







No lo sé.
Creo que todos los que alguna vez, ya sea profesionalmente o no, hemos empezado un cuadro, dibujo, ilustración, cartel o portada, hemos llegado a ese punto en el que nos preguntamos si ya está terminado o podemos seguir un poco más. Por lo menos a mí me pasa constantemente.
Todo se complica si el trabajo es para otros, un encargo o si es trabajo personal. Y si ya nos metemos en si es realista, abstracto o una libre interpretación ya nos perdemos (algunos hasta piensan que puede influir el signo del zodíaco, si eres virgo, jamás estará terminado).
He utilizado la acuarela que encabeza esta entrada porque llegó un momento en el que me pareció que los colores y su disposición eran perfectos, entonces ¿sigo trabajando y llego a algo digamos "hiperrealista"? Haciendo esto perdería la frescura que creo que he conseguido con mancharlo y también lo quiero expresar con ella: un momento espontáneo, cazado entre los dos niños (no he tardado más de una hora en hacerlo, y mide unos 24 cmsx20 más o menos).
A veces en los retratos, sobre todo si son por foto, la tendencia es intentar que quede lo más fiel posible, y continúo trabajando más allá del punto en el que está esta acuarela. Y llega un punto en el que me doy cuenta que haga lo que haga no se va a notar. Ese es el momento en el que considero que está acabado.
Pero ¿y si hemos empezado el trabajo con una entonación de color que ya dice mucho por sí misma? ¿Y si decidimos no perder esa frescura y dirigir nuestra obra hacia otro lugar?
Eso pasa mucho con los bocetos de retratos, a veces por dicha espontaneidad dicen más que es trabajo terminado. Son pequeñas obras en sí mismas.
Muy muy complicado. Podría seguir divagando sin llegar a ninguna conclusión así que cada nuevo trabajo es una aventura.
Lo que sí sé es que esta acuarela llevada más allá no sería la misma, y así pensé que está preciosa.

domingo, 13 de septiembre de 2015

107. Madrid en meseros de boda

Y otro trabajo más para bodas.
En esta ocasión me encargaron unas acuarelas de rincones de Madrid para decorar las mesas. Hice dos versiones de ellas, unas con la leyenda, que fueron descartadas, y otras sin el nombre que fueron las utilizadas finalmente para la boda.
Todas ellas las pinté en Galicia, en mi tierra, este verano y ha sido muy agradable y relajante hacerlas.
Además los clientes me pidieron tonos cálidos en general y no demasiado detalladas. Para mí que han quedado un poco "impresionistas", con mucho colorido,...
Todas ellas las pinté en Galicia, en mi tierra, este verano y ha sido muy agradable y relajante hacerlas.
Estas acuarelas quedan para mí como un recuerdo especial ya que hacerlas por duplicado y casi en un tiempo récord ha sido una hazaña, una hazaña bonita, un reto.
Atocha con letra, que fue descartada


Cibeles elegida para la mesa





Estas sin letra fueron elegidaa para las mesas

Sin letra, acuarelas definitivas


Sin letra, definitivas para la boda. 


Todas estas con letra fueron descartadas


lunes, 31 de agosto de 2015

106. Acuarelas por encargo










Este verano, además de en algunas bodas, he estado trabajando en acuarelas de ciudades para decorar una escalera.
Finalmente se hicieron en tamaño A5 sobre papel acuarela Guarro, de 300 gramos y grano fino.
Las ciudades o lugares del mundo elegidos fueron Londres, Roma, Santorini, Moscú, Amsterdam y Venecia.
Fue especialmente difícil de pintar Moscú, ya que la catedral de San Basil con tantos colores en las cúpulas hacían perderse un poco el volumen del edificio. Finalmente creo que el resultado ha sido muy bonito.
He disfrutado horrores haciendo este trabajo y estoy muy satisfecha con el resultado, así que mil gracias a Conchi por encargármelo.

miércoles, 22 de julio de 2015

105. Boda temática: el aceite de oliva



Acuarela para el baño femenino. Se puede apreciar en ella el
dorado del rotulador elegido para las letras.









Por fin puedo publicar uno de los últimos trabajos, del que estoy más que satisfecha. El tema no podía ser más "raro" al principio: el aceite de oliva y familia. No sabía muy bien como se iban a bordar los meseros, pero la idea final me gustó y la verdad es que los meseros quedaron preciosos.
Además hice también dos acuarelas especiales para indicar el servicio de caballeros y el de señoras, que se ilustraron con un olivo (ellos) y unas aceitunas (ellas).
La novedad más importante de estos meseros, además del tema, es que para las letras he utilizado un rotulador dorado para evocar el color característico del aceite de oliva y el resultado fue genial.