martes, 23 de julio de 2013

64. Más dibujos a boli (antiguos)

Os dejo hoy una entradita nostálgica.
Aquí tenemos unos dibujos a bolígrafo bic de punta fina, el bic naranja. Qué bien pintaba ese artilugio!
Una cosa debo decir, que creo que ya no soy capaz de dominar así el bolígrafo. Snif. Cuando repaso estos blocs me asombro de pensar que eso lo hice yo.
Los que más valoro son los que hice de mis familiares y recordar el momento en que los estaba dibujando. Era bonito. Y también que disponía de todo el tiempo del mundo para dibujar. Así me ponía yo esos bodegones con una botas! O con un oso de peluche!
En fin.
Mis botas rokeras

Casa do Cantón en Corrubedo

Las chanclas y camisetas de mis amigas en la playa

Mi amiga leyendo.

Abuela y Malola una tarde de verano.

Mi oso de peluche haciendo de bodegón

El inquietante perchero de mi habitación en Santiago.

La playa del Prado en Corrubedo.

Pues este no recuerdo quién era, pero me sorprendo a mí mismamente. ¿Cómo conseguí hacer esto?


domingo, 21 de julio de 2013

63. Dibujos de verano (de piscina)

Cristinita secándose al sol después del baño.

Yago (izquierda) y Guillermo (derecha) también secándose.

Señora sentada en el banco de ladrillo.
Con el calor que hace en Sevilla, si no tienes un buen aire acondicionado para que no se te reblandezca el cerebro mientras tratas de sacar alguna pincelada, no queda otra que irme a la piscina (y suerte que podemos disfrutar de una) y llevarme todo lo que pueda para ver si sale algo.
Tengo siempre conmigo un cuaderno en el que escribo a veces pero sobre todo en el que dibujo. Lo que sea, ideas que se me ocurren o algo que veo.
Y esto es un poquito de lo que a veces veo. Mis niños en la toalla, o alguien sentado en el borde, o en el banco, o qué se yo!.

martes, 2 de julio de 2013

62. Ilustración con papel de seda

Escena del baile
Es una ilustración hecha para el concurso de ilustración de La Casa del Libro Maestro Victoria de Madrid. Había que ilustrar un relato corto: EL NOMBRE DE TODAS LAS COSAS, de Álex Merino Aspiazu.
Después de leerlo varias veces esta fue mi propuesta. Este definitivo es la última versión con añadidos digitales de la que terminé en papel que fue esta: 


Escena del baile. Esta está al natural, sin retoque digital.
El proceso fue hacer bocetos previos y finalmente darle color. Luego los pasé a papel acuarela, los pinté con esta técnica y lápiz de color. Fui combinando papel de seda y papel estampado hasta conseguir el resultado final. El definitivo tiene unos toques digitales: el cielo estrellado y los pescaditos.

El fallo fue el día 27 de junio. El ganador ANTONIO PLAZA (Los accesit: Ana Rodriguez y Leticia García).
Y os dejo la ilustración ganadora.


Ilustración ganadora. ¿Os recuerda algo?

Aquí os dejo la historia por si la queréis leer:


         Después de aquellas intensas horas, por fin estaba leyendo las últimas líneas de aquel libro cuando el techo de la habitación se desplomó sobre mí. Solté el libro y sin pensarlo dos veces acudí al rescate de la muchacha sepultada bajo los escombros. Durante años pensé que en el piso de arriba no vivía nadie, así que di por hecho que aquella mujer debía ser un fantasma, un bello fantasma sepultado, expulsado de ese reino espectral que durante todos esos años tuve sobre mi cabeza. Le tendí la mano y ella la agarró, impulsándose para ponerse en pie. "Gracias", me dijo. "No, no, gracias a ti", le respondí, aunque aquello no tenía el más mínimo sentido. Se sacudió el polvo del vestido y comenzó a enumerar las causas del derrumbe: sin duda el culpable era yo y mi dichoso libro, por lo que estaba obligado por ley a indemnizarla con una taza de chocolate caliente y un beso de amor eterno. Le serví el chocolate, pero le dije que lo otro no podía dárselo. "Es que no te quiero". Ella no se disgustó, parecía esperar la respuesta. "Ni tú, ni nadie", me dijo.
         Le pregunté si era un fantasma, y me dijo que sí, que claro, que qué otra cosa iba a ser. Le pregunté entonces en qué consistía ser un fantasma. "Cada uno lo lleva como puede. Yo bailo, pongo nombre a todas las cosas del mundo y bebo chocolate caliente. Tú mismo podrías ser un fantasma. Pero no lo eres. Tú eres la persona que ha hecho que el suelo que pisaba se viniera abajo, tú y tu dichoso libro". Realmente hizo que me sintiera culpable por ello, así que me propuse darle lo que ella más anhelaba en el mundo: ese beso de amor eterno. "Si la saco a pasear", pensé, "si cenamos, y bailamos, y miramos a las estrellas juntos, tal vez pueda enamorarme de ella, y entonces podré darle un beso de amor eterno".
         Caminamos por las inmediaciones de nuestro barrio, y comprobé que no me mentía cuando dijo que ponía nombre a todas las cosas del mundo. Por el trayecto bautizó cada árbol, cada farola, cada adoquín. Ponía nombre incluso a tal o cual instante, a este o aquel haz de luz, para ella una brizna de aire tenía infinitos matices, y cada uno de ellos recibía un nombre distinto. Llegamos a la puerta de un bonito restaurante que solía frecuentar, y le propuse entrar a cenar algo. Yo, hambriento, pedí comida en abundancia; ella, sólo una taza de chocolate caliente.
         Traté de iniciar una conversación varias veces durante la cena, pero ella parecía absorta en su peculiar ritual del chocolate caliente, por lo que desistí y nos mantuvimos en silencio. Cuando hubimos terminado de comer, salimos a la calle y bailamos. Tan extraño y repentino fue como puede sonarle a quienes no presenciaron la escena. En cuanto pusimos un pie fuera del restaurante se abrazó a mí y bailamos, sin razón aparente, sin explicación posible, sin que nada nos impulsara a ello. Tan increíble fue el suceso que pensé que no habría en el mundo nombre para designarlo, pero ella enseguida le puso uno. Y tenía razón, aquello sólo podía llamarse de esa forma.
         Nos tumbamos en el césped de un jardín cercano que bien podría pertenecer a un inmenso bosque que al patio de un vecino. Nos tumbamos y traté de enseñarle las constelaciones que conocía, pero, ¡tonto de mí!, ¿qué iba yo a enseñarle a una mujer que ha paseado por esas estrellas que yo tan sólo me limitaba a señalar patéticamente con el dedo? Me dijo que, entre todas las cosas del mundo, las estrellas eran lo único cuyo nombre no había podido jamás descifrar. "Son un misterio", me dijo, "y sólo el hombre puede tener la prepotencia de poner nombre a un misterio. Los enigmas hay que ser capaz de resolverlos antes de poder bautizarlos". Y yo, de cuya boca hacía un momento habían salido los nombres de Osa Mayor y Osa Menor, no pude más que asentir.
         Volvimos a mi casa, donde seguían aún los escombros del derrumbe, y le ofrecí otra taza de chocolate caliente, pero ella lo rechazó. "Me marcho", me dijo, "termina de leer ese libro tuyo". Pero yo no quería leer. Quería darle a ese fantasma lo que ella había pedido, lo que por ley le correspondía. "Quiero darte un beso de amor eterno", le dije. Ella sonrió y mirándome fijamente a los ojos me dijo: "Pero es que no me quieres. Ni tú, ni nadie".
         Y tenía razón. No era amor eterno lo que yo sentía. Era otra cosa. Aún hoy soy incapaz de descifrar lo que sentí aquella noche, aunque sé con certeza que ella tendría un nombre para definirlo.



-FIN-

jueves, 20 de junio de 2013

61. Broches de fieltro para las "seños", otra vuelta de tuerca al retrato

Aquí las tres juntitas. ¡¡Gracias, seños!! (No he hecho a Elena más grande a propósito; fue la primera y me di cuenta de que el tamaño quedaba un poco grande, así que en las otras dos lo cambié. Como Elena me estaba quedando tan moooona, no cambié el tamaño.)

Si, si. El título de la entrada está bien. Además de todas las demás cositas, pues a veces me da por dedicar parte de mi tiempo a otro tipo de retratos, porque si lo pensamos bien, también lo son.
Cuando hago estos broches casi siempre son para regalar a alguien, por lo tanto los personalizo. Esta vez son para las "seños" de mis niños que tan buenas y pacientes han sido este curso con los míos y con los restantes veinte que tienen de media en la clase. Yo creo que se merecen el esfuerzo de hacer algo así para ellas.
Y como podéis ver en las fotos tiene que ver con el retrato porque hay que hacerse un poquito con los rasgos básicos de la persona y luego hacer una especie de caricatura, pero convirtiéndola a base de simplificar en un "cartoon". Hay veces que esto resulta bastante fácil y otras que cuesta muchísimo trabajo.

Boceto a lápiz de la seño.

Boceto a lápiz de la otra seño.

Boceto a lápiz de la última seño. Esta fue la más difícil.

Resultado final de Elena.

Resultado final de Isabel.

Resultado final de Vanesa.


En este caso, Isabel y Elena eran muy fáciles. Pero reconozco que Vanesa no lo era y me costó mucho.
Los dibujos base serían los mismos que se utilizarían también para una ilustración (recordatorio, invitación, etc etc.), solo que aquí el paso siguiente fue pasarlas a fieltro.
Además del trabajo con los rasgo básicos, también hay que hacer un trabajo previo de separación por colores, para tener claro como los vamos a combinar, qué elementos se quedan por delante, cuáles van superpuestos, etc. Y también hay que determinar qué elementos pequeños (ojos, boca, pendientes...) van cosidos, bordados,...

jueves, 13 de junio de 2013

60. Experimentando con papel de seda

Y mientras se alejaban de la isla notaban su presencia persistente. No sabían en qué momento llegó allí. Quizá con ellos, pero no lo sabían con seguridad. Quizá estuvo siempre en la isla. ¿Decidía ella si se iban o se quedaban? Tuvieron suerte en ese caso porque ellos se iban. Había otros que no podían contar lo mismo tal y como habían oído muchas veces en las historias de su abuelo cuando eran niños.
En el momento en el que se rompió el timón supieron que su única salvación era acercarse a ese islote que en un principio trataron de bordear porque, aunque eran ya mayorcitos, siempre habían creído a su abuelo. 

Pues aquí estoy explorando un camino abierto hace un tiempo. Ahora que se han terminado las clases en el cole, tengo un poquito (solo un poquito) más de tiempo y he decidido darle una vuelta de tuerca más al tema de los retratos y el papel de seda.
Partiendo de una foto que me gustaba mucho he hecho la cara con lápiz y acuarela. El pelo solo lo insinúo y empieza el trabajo con el papel.
Este ha tenido varios pasos porque no me convencía nunca....
Al final se quedó como veis en la foto de arriba.

jueves, 6 de junio de 2013

59. Acuarelas de Sevilla

Puente de Triana. Tamaño A4.

Plaza de España. Tamaño A4.

Barrio Santa Cruz. Tamaño A5.

Catedral y Giralda desde el río. Tamaño A4.

Calle Betis. Tamaño A4.

Vuelvo a mi versión "comercial". Esta vez acuarelas de Sevilla. Un entrenamiento para las acuarelas-mesero para bodas.
Las vistas elegidas, porque son las más representativas de Sevilla y me han gustado estas fotos en concreto.

martes, 4 de junio de 2013

58. MÓNICA CARRETERO

Portada de uno de sus libros. Este me encanta.

Esta ilustración es YO. Cuando la ví casi me da un vuelco el corazón. 
Hoy no voy a hablar de mi trabajo, sino del de esta ilustradora integral (espero que no te importe). Todos los que pintáis y dibujáis sabéis que siempre estamos mirando trabajos de otros, tanto clásicos como gente que va saliendo y que hace trabajos interesantísimos.
Fruto de toda esa búsqueda es la evolución de nuestro propio trabajo. Gracias a Facebook descubro gente nueva casi todos los días que hace una labor magnífica.
Y una de ellas fue Mónica allá por noviembre.
Pero ella tiene algo que no tienen los demás, y es que aparte de que me encantan sus ilustraciones, todas, parece incansable, optimista, y encima, todo ello te lo contagia a través de lo que escribe, de sus entradas en el blog y en Facebook, de sus libros,...
 Si tengo un día de ánimo bajo no tengo más que "hacerle una visita" y me pongo buena.
No puedo más que invitaros a que sintáis lo mismo que yo: http://monicarretero.blogspot.com.es/
Somos muchos los que la seguimos. Y no es para menos, comprobadlo.
Gracias, Mónica Carretero.

viernes, 31 de mayo de 2013

57. Buscando inspiración

Boceto a lápiz leyendo "Marina" de Zafón
A veces te pilla trabajando como decía Picasso. Otras no. Y cuando más trabajo tienes de otro tipo más ideas bullen en tu cabeza.
Lo ideal es llevar siempre un lápiz y un cuaderno encima y a la mínima ponerte a dibujar, escribir o lo que sea. Las ideas que más proliferan últimamente están en libros que leo. 
Pero viendo a un niño jugar o a una señora sentada en un banco también puedes encontrarla.
A veces, a mí me pasa muchísimo, te vuelves loca queriendo coger un lápiz viendo una película en el cine: los escenarios, la estética de la película (una de Tim Burton me vuelve majara), los títulos de crédito (auténticas obras maestras por sí mismas muchísimos de ellos) unos personajes...
Otra fuente de inspiración son nuestros seres querídos, sobre todo los hijos, doy buena fe de ello. 
Y los estados de ánimo. Se dice que los artistas cuánto más atormentados más y mejor crean porque con su arte es su via de escape, su desahogo. Esto es cierto a veces,...si el dolor es muy grande creo que no se puede hacer nada. 
Y los otros artistas, sobre todo, claro, a los que admiras también son una gran fuente de inspiración. Cambian en las distintas épocas de tu vida, algunos están siempre presentes y también vas descubriendo nuevos a medida que caminas. Gracias a las redes sociales y a internet cada día descubro alguno nuevo que me dice mucho sin que lo sepa (Mónica Carretero y Raquel Díaz, ambas magníficas ilustradoras a las que le dedicaré una entrada en breve). También los encuentras tan afines que cuando ves su obra parece que la haya hecho una misma...
Bueno, pues a ver cuál es mi fuente hoy, que no la encuentro...

martes, 28 de mayo de 2013

56. Más camisetas, más sirenas

Hace tiempo que tenía ganas de retomar las camisetas. Había unas cuantas sirenas revoloteando por mi cabeza que querían bajarse.
Con motivo de la exposición en La Bañera tuve la excusa. A última hora decidí llevármelas y añadí unas cuantas más en una hornada exprés.
Gustaron mucho. La de los ojitos brillantes se fue con una niña estupenda que seguro la disfrutará un montón. También se fue la que mira de perfil a un barco en el horizonte, que está en una entrada anterior. ...
A mi niña, que posa aquí como modelo (por cierto, queda mejor puestas que vistas así vacías) le prometí que le daría una y así lo hice. Está muy contenta y además le queda muy bien.





lunes, 27 de mayo de 2013

55. Exposición de trabajos en La Bañera. Recopilación.

Una vez terminado es hora de recopilar la experiencia. Ha sido muy enriquecedora en todos los sentidos. Siempre tiene una miedo de enseñar sus obras más particulares. Lo que hago tiene una parte muy comercial: retratos, etc. que tienen por supuesto mucho de mí, todo sale de mis manos y mi cabeza aunque sea un retrato realista. Y luego está lo que hago porque lo sueño, porque lo veo más allá de lo que está delante de mí, lo que me parece el mundo, las personas,...es difícil de explicar. Y eso es lo que temo mostrar por que no sé si voy a sentirme comprendida. Y por eso ha sido una experiencia enriquecedora, porque se me ha comprendido, ha gustado mucho mi visión de las cosas (de las personas) y no puedo menos que sentirme muy feliz. Y me anima a seguir. A seguir con mis encargos y mis cosas "comerciales" y a seguir con mis cosas personales.
Muchas gracias a todos los que habéis venido. A los que queríais y no pudísteis ( allí en Galicia sé que algunas hubieran venido sin falta si no estuvieran a 1000 kilómetros). A los que me han echado una mano. A la gente de la Bañera (chapó), al que pensó en mí para exponer y me puso en contacto con ellos. A los que se llevaron mi tarjeta, a la gente que ha compartido exposición y espacio, a esas personas que además de ver mis cosas se han parado a felicitarme y a decirme lo mucho que les ha gustado sin conocerme de nada, porque los que sí conozco lo han heho y de qué manera!...y a todo y todos lo que se me olvidan...(parece un premio Goya o algo así, jeje).

 Aquí con mis retratos y acuarelas (y mi camiseta de Aragorn)
 El rincón de paisajes de papel de seda.

 Vista de los retratos a lápiz, retratos antiguos y retratitos en papel de seda.
 Vista de los retratos en papel de seda y camisetas.
Rincón de las camisetas (las que quedaron, porque había más....).